Este video forma parte del Seminario de Numismática e Historia Monetaria - Nivel IV (Numismática e Historia Monetaria Medieval y Temprano-Moderna Europea).
Unidad 1 - Parte 1: Periodización
Clase 1: La Temprana Edad Media
Argumento de la clase:
Salutaciones del inicio del curso. Presentación de contenidos y condiciones de cursada. Indicaciones referentes al Programa del Seminario.
La Edad Media, desde el punto de vista de la historia política y social, puede dividirse en tres grandes períodos:
El primero de estos períodos es la Edad Media Temprana1 (c. 476-792), que puede entenderse como el paso entre la Edad Antigua y la Edad Media plena, marcada por las migraciones de los pueblos germánicos al interior de los territorios del Imperio Romano2, iniciada a partir de comienzos del siglo V3, y con el resultado inmediato del colapso del Imperio Romano de Occidente4.
1) Otros términos utilizados para describir el período son
Antigüedad Tardía, Edades Oscuras (Dark Ages) y edad de la Völkerwanderung
(“migración de los pueblos”).
2) Cuya causa primera puede atribuirse a la consolidación de la
frontera norte del Imperio Chino, desde fines del siglo III a.C. (labores
defensivas iniciadas bajo el primer emperador de la China unificada, Qin Shi
Huangdi), de modo que ciertos pueblos de la estepa redirigieron sus agresiones
hacia vecinos más débiles, provocando una cadena de desplazamientos que
terminaron afectando a las fronteras del Imperio Romano (cuyos primeros signos
se advierten durante el reinado de Marco Aurelio).
3) En cuyo acontecer desempeñaron un papel fundamental los hunos.
4) En lo que significó el mayor colapso cultural desde el que tuvo
lugar a fines de la Edad de Bronce (c. 1200 a.C.)
Este período puede definirse por la continuidad con varios de los aspectos de la vida económica y cultural romana, incluyendo el sistema monetario que, como en tiempos del Imperio Romano tardío, se caracterizaba por la centralidad del oro1, con muy poca circulación de plata y el uso extendido2 pero declinante3 de la moneda de bronce.
1) Cuya denominación principal era el sólido (solidus),
introducido por Constantino I en el 309 d.C.
2) Durante el siglo IV, se produjo una extensa monetización de la
economía del Imperio Romano, incluyendo el Occidente, e incluyendo partes tan
remotas como el centro-sur de la provincia de Britania, donde está atestiguada
la monetización de los sectores agrícolas y la difusión de la tenencia de
ahorros en vellón bajo.
3) A fines de siglo IV y durante todo el siglo V se registra una
caída de la monetización, en relación inmediata con los desórdenes
concomitantes a las invasiones bárbaras.
En cuanto a la caída del Imperio Romano de Occidente, es quizás uno de los debates históricos más importantes, siendo discutida desde el siglo XVIII cuanto menos, sin que hasta ahora haya podido identificarse una causa preponderante. Sí existen varios procesos de largo plazo que adelantan el panorama de lo que luego será la Edad Media, como el proceso de concentración de la propiedad de la tierra agrícola y la formación de los latifundios1 en manos de las elites senatoriales2. Otro proceso característico de la transición de la Edad Antigua a la Edad Media es el reemplazo paulatino del trabajo esclavo por el trabajo servil3, apareciendo así un componente clave de la Edad Media, el siervo4, quien revelará ser más productivo de lo que anteriormente lo fue el esclavo5. Ambos procesos están vinculados con el declive militar del Imperio: los grandes terratenientes se niegan a entregar la mano de obra de sus campos para el ejército6, con lo que este debe recurrir cada vez más al mercenariato de los bárbaros y a la constitución de foedi7. Se produjo así, en el mediano plazo, la pérdida de coherencia del ejército romano, y la disgregación de la autoridad militar entre varios cabecillas, uno de los cuales terminaría derrocando al último emperador, Rómulo Augusto, en septiembre de 476 d.C8. Este episodio marca nominalmente el fin del Imperio Romano de Occidente.
1) Que alcanzaron una extensión extraordinaria para el siglo V, momento
de la caída del Imperio Romano de Occidente (algunos de ellos eran capaces de
producir rentas por valor de 200 000-300 000 sólidos de oro)
2) Considerado asimismo un factor de la caída del Imperio Romano,
teniendo en cuenta el enorme poder de presión que poseían los propietarios de
estos latifundios.
3) Alentado por la legislación romana desde tiempos de
Diocleciano.
4) Se trata de un hombre libre pero que posee una serie de
obligaciones para con su señor, el propietario de la tierra que labora. El siervo
debe trabajar, en añadidura a las tierras que el señor le asigna para su
sostén, las tierras del señor.
5) El cual había estado despojado de todo derecho (algunos
juristas romanos le consideraban análogo a una herramienta o al ganado) y, por
ende, de todo incentivo para producir, a no ser el temor al castigo.
6) Los campesinos libres habían sido un componente significativo,
sino central, de los ejércitos romanos desde sus inicios.
7) Singular: foedus. Se trataba de acuerdos especiales con
tribus situadas allende las fronteras del Imperio, a las que se les invitaba a
ingresar dentro de los límites imperiales y se les entregaba tierras a cambio
de una alianza militar (convirtiéndose así en foederati, “aliados”), con
la obligación de participar en la defensa de los territorios del Imperio.
8) Derrocado en un golpe de estado por el hérulo Odoacro, magíster
militum (comandante supremo) de Italia. Odoacro enviaría las insignias
imperiales del joven Rómulo Augusto a Constantinopla, y asumiría para sí el
título de rey (rex) de Italia.
Como consecuencia del derrumbe del Imperio Romano occidental, se
formaron una serie de nuevos estados, denominados “reinos romano-germánicos”, a
partir de las distintas tribus germánicas. Estos fueron fundados por distintas
tribus, mayormente germánicas, que ingresaron a los territorios del Imperio
como foederati, o bien como invasores. Tenemos aquí una primera oleada
de invasores que se asentaron en la provincia romana de Hispania1 y
otros, posteriores, que desembarcaron por mar en la provincia de Britania2.
Otro reino importante fue el de los visigodos, que luego de saquear a Roma
ocuparon el sur de la Galia, de la que fueron expulsados por los francos,
quienes los desplazaron hacia Hispania. Los francos se reparten la Gallia con
los burgundios, cuyo nombre rescatará luego el ducado de Borgoña. Por su parte,
los ostrogodos desplazaron a Odoacro y establecieron su propio reino en Italia.
Este es, en síntesis, el panorama político de la Europa Occidental a comienzos
del siglo VI.
1) Los vándalos, que habrían finalmente de asentarse en la rica
provincia romana de África (aproximadamente, la actual Tunicia), los suevos,
asentados en Galicia, y los alanos.
2) Tradicionalmente descriptos como los anglos, sajones y jutos.
Aunque ciertos historiadores hablan de una pervivencia de las
formas económicas y culturales del mundo antiguo en estos reinos, esto es
discutible. Se observa, en realidad, una caída cultural calamitosa, incluyendo
un gran descenso de la tasa de alfabetización, y un declive económico gradual,
que atraviesa los siglos V, VI y VII, asociado a un fuerte decrecimiento demográfico.
Sí pervive el latifundio y la clase senatorial romana, puesto que los invasores
mantuvieron la vigencia de las leyes romanas, así como también hubo una
continuidad en el sistema monetario, con acuñaciones a nombre de los
emperadores de Oriente.
Este sistema termina colapsando por varias razones. En primer
lugar, durante el reinado de Justiniano, comienzan las pugnas entre estos
reinos romano-germánicos y el Imperio Bizantino, que busca reconquistar los
antiguos territorios romanos. Como resultado de estas pugnas es que la antigua
clase senatorial romana comienza a desaparecer, y a ser reemplazada por las
elites guerreras germánicas en la posesión de la tierra. En principio se
mantiene el latifundio como unidad territorial1, de manera modificada
(el así llamado feudo). Pero sobrevienen cambios técnicos importantes, sobre
todo dos innovaciones probablemente provenientes del Extremo Oriente: la
introducción de la carraca o arado pesado2, que multiplicará los
rendimientos agrícolas, y el estribo3, que iniciará una revolución
militar con importantes consecuencias sociales. Nacerá así la elite militar de
los caballeros, una casta separada del resto de la población, a la que los
gobernantes de los estados post-romanos reclutarán mediante la concesión de
feudos, entregados a cambio de servicios militares y obediencia.
1) Considérese que la extensión típica de un feudo medieval era de
unas nada despreciables
2) Conocido en China desde el período Han temprano (siglo II
a.C.), pero que solamente habría de llegar a Europa Occidental hacia los siglos
VI-VII. Este invento será especialmente exitoso en las tierras duras el norte
de Europa.
3) Un invento llegado de manos de los hunos, e igualmente de origen chino. El estribo permite el desarrollo de las tácticas de choque por parte de la caballería pesada, tipo de guerrero que dominará los campos de batalla durante toda la Edad Media.
Si bien, como se dijo, se mantuvo la continuidad del sistema
monetario romano, con el sólido y el tremis como piezas centrales, gradualmente
este se fue deteriorando. Dicho deterioro se agudizó con la llegada de los
invasores musulmanes, cuya actividad naval produjo una ruptura significativa de
los lazos comerciales y culturales entre Europa Occidental y Bizancio. A largo
plazo, la Europa Occidental, como resultado de esto, comenzará a centrarse cada
vez más en sí misma. Los efectos monetarios serán un paulatino abandono del oro
y un resurgimiento de la plata, con lo que se pasará finalmente de un
monometalismo del oro a uno de la plata. Los reyes francos, en su primera
dinastía (los merovingios), pero sobre todo en su segunda dinastía (los
carolingios1) desempeñarían un papel fundamental en esta transición.
1) Dinastía fundada por Carlos Martel, mayordomo de palacio merovingio
(es decir, el principal ministro) y vencedor la batalla de Poitiers del 732 (en
que enfrentó a un ejército de invasores musulmanes), quien finalmente destronó
al último rey merovingio y se estableció como cabeza de los francos.
Carlomagno es una figura central en la historia de la Alta Edad
Media. Este monarca extendería los territorios del reino de los francos,
sometiendo al reino lombardo de Italia y llegando hasta Roma, donde en la
Navidad del año 800 fue coronado como el primer emperador post-romano de
Occidente1. Pero, de todas las reformas carolingias, la más duradera
sería su reforma monetaria. En realidad, ya desde el 670, con los últimos reyes
merovingios, el nuevo denario de plata había comenzado a reemplazar al tremis
(el sólido, acuñado en oro cada vez más bajo desde la caída del Imperio, había
sido sustituido por su tercera parte, el tremis2). Al llegar la
devaluación del tremis al punto de contener solo una tercera parte de oro (una
consistencia de electrón pálido), este fue reemplazado por un denario de plata
de peso similar o un poco menor. El sólido, en realidad, nunca había dejado de
ser la moneda de cómputo3: pasó en este momento a significar un
conjunto de doce denarios de plata. Los denarios a su vez comenzaron a reducirse
en peso: de 20s (sólidos) por libra de plata romana (aprox.
1) Lo cual representaba un desafío a la autoridad del Imperio
Romano de Oriente (Bizancio), gobernado en aquel momento por Irene.
2) Lo que evidencia un movimiento secular de desmonetización de la
economía: cada vez hay menos oro disponible y menos necesidad de moneda para
transacciones importantes.
3) En este momento, comenzó a fijarse la talla de las acuñaciones
en sólidos (= 12 denarios) por libra de plata.
4) Compensación que obtiene el emisor y que le permite financiar
la emisión.
Denominaciones monetarias mencionadas:
AV Sólido (solidus)
AV Tremis (tremissis)
AR Denario (denarius)
Ejemplares monetarios exhibidos:AV Sólido, Teodorico (a nombre de Anastasio), ceca de Roma, c. 493
d.C. (cortesía de CNG)
·
AV Sólido, Valentiniano III, ceca de Rávena (en colección)
·
AV Sólido, Anastasio I, ceca de Constantinopla (en colección)
·
AV Tremis, Anastasio I, ceca de Constantinopla (en colección)
Libros mencionados:
·
BROWN, Peter, The World of Late Antiquity, 1971.
·
CATÓN el Viejo (M. Porcius Cato), De agri cultura.
·
PIRENNE, Henri, Historia Económica y Social de la Edad Media,
1933.
-- Escribe: Federico L. Bruzone (todo error u omisión pertenece al autor de esta nota)
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